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Milton Montoya

En la actual coyuntura política colombiana hay claramente un escenario frente a la industria petrolera nacional que amenaza su existencia misma. En efecto, el candidato que a la fecha puntea en las encuestas ha sostenido repetidamente, en foros abiertos y cerrados, que de ganar la Presidencia, suspenderá la exploración petrolera, no se firmaran nuevos contratos y dará un margen de 12 años para la completa desaparición de la actividad que ya se encuentra en ejecución[1].  Este mismo candidato ha asegurado, con firmeza, que cualquier actividad asociada al fracturamiento hidráulico de yacimientos no convencionales se suspendería de inmediato[2].

Colombia no es un país petrolero en el escenario internacional, pero si es un país cuya economía se sustenta, en gran parte, en su industria hidrocarburifera. En efecto, según los más recientes datos de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), en el país están presentes más de 500 empresas del sector hidrocarburos, entre operadoras y contratistas de bienes y servicios, en al menos 97 municipios, que emplea alrededor de 95 mil personas, que aporta (el petróleo) el 3,3 por ciento del producto interno bruto (PIB) y que representa el 40 % de las exportaciones nacionales[3].

En caso de que estas “promesas” electorales se materialicen, según la misma ACP, la producción petrolera caería en un 47% y un 27% la producción de gas. Habría una pérdida de $18 billones de aportes fiscales y regalías de las empresas petroleras a la Nación y a las regiones, más una reducción de inversiones por $21 billones de pesos[4]. Asimismo, perderíamos nuestra autosuficiencia energética, teniendo que importar gas a partir en el 2026 y petróleo en el 2028. Como si ello no fuera poco, habría una reducción en las divisas en US$68.000 millones entre 2022 – 2032[5].

El escenario, por decir lo menos, sería catastrófico para la economía nacional en su conjunto. No solamente por las implicaciones en términos marco para las finanzas de la nación sino también por su impacto en la dinámica económica en las regiones y hogares. Por ejemplo, según el DANE[6], el 47,25 % del PIB del Departamento del Meta dependen de la minería y el petróleo, en el Casanare el 42,44 %, en Arauca el 37,85 % y en el Putumayo el 23,41 %[7]. El impacto también sería devastador en términos de precios finales del servicio de gas, combustibles, alimentos y, en general, de toda la canasta familiar.

Pero las amenazas en contra de la industria energética no cesan allí. El candidato “progresista” también ha sostenido que, de llegar a la Presidencia, prohibirá la explotación minera de carbón, segundo producto de exportación (después del petróleo), siendo Colombia el quinto país exportador de carbón en el mundo, el primero en América Latina (con las mayores reservas en LATAM[8]), industria que aporta el 1 % del PIB nacional y con reservas calculadas para aproximadamente 180 años[9].

Así las cosas, el mensaje debe ser de sensatez. No es responsable ni prudente, con fundamento en discursos populistas, so pretexto de ser amigo de la transición energética -sobre la que todos estamos de acuerdo, necesaria pero que también debe ser responsable-, restringir y vetar actividades económicas legitimas como la exploración y explotación de hidrocarburos, pilar de nuestra economía, que aporta importantes recursos a la nación y a sus regiones, que puede servir de apalancamiento para esa transición energética justa y prudente, de la cual dependen miles de familias y que durante más de 100 años ha aportado al desarrollo y bienestar de Colombia[10].

[1] https://www.infobae.com/america/colombia/2022/05/19/gustavo-petro-anuncio-que-daria-12-anos-para-suspender-exploracion-petrolera-en-colombia/ y https://www.youtube.com/watch?v=h10LKAPUCX4

[2] https://www.lafm.com.co/politica/gustavo-petro-reafirma-acabar-el-fracking-si-llega-la-presidencia

[3] https://acp.com.co/web2017/es/publicaciones-e-informes/economicos/848-informe-economico-escenarios-de-politica-energetica-y-su-impacto-para-los-colombianos/file y https://www.portafolio.co/economia/sin-petroleo-colombiana-se-contraeria-3-3-558804

[4] https://www.portafolio.co/economia/finanzas/acp-colombia-no-es-petrolera-pero-su-actividad-es-muy-importante-564660

[5] Ibidem.

[6] Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas.

[7] https://www.portafolio.co/economia/sin-petroleo-colombiana-se-contraeria-3-3-558804

[8] Según la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), en materia de carbón, Colombia cuenta con recursos potenciales de 16.992 Millones de toneladas (Mt) de los cuales 7.063 Mt son medidas, 4.571 Mt son indicadas, 4.237 Mt son inferidas y 1.119 Mt son recursos hipotéticos. Vid. http://www.upme.gov.co/Docs/Cadena_carbon.pdf

[9] https://www.minenergia.gov.co/documents/10192/24311177/documento+carbon%284%29.pdf y https://www.valoraanalitik.com/2019/05/14/colombia-tiene-reservas-de-carbon-para-180-anos-esta-en-top-10-de-paises-con-mas-cantidad/ .

[10] https://acp.com.co/web2017/es/edicion-no-23/1077-petroleo-y-gas-un-repaso-por-100-anos-de-historia

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